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Administración agraria


—Nota publicada el 17 de octubre de 2016—

Una propuesta moderna que responde a las demandas laborales

Una nueva propuesta académica se suma a la oferta de la UNAJ con el objetivo de formar profesionales en Administración Agraria, tanto para el ámbito público como privado, desde una perspectiva moderna y con acento puesto en las prácticas y las características territoriales de nuestra región.
La licenciatura propone una formación que permita a sus egresados “trabajar en el campo, en la administración agropecuaria clásica, con vacas y cultivos, hasta trabajar en una institución como el INTA, el Ministerio de la Producción, el Ministerio de Agroindustria de la Provincia, de la Nación, en asociaciones de productores regionales privados (como los grupos CREA) que contratan técnicos”, detalló el Ing. Amilcar Arzubi, coordinador de la carrera.
El plan de estudios, previsto en 5 años, se articula con la Tecnicatura en Emprendimientos Agropecuarios que ya se dicta en la UNAJ. El perfil de graduado tiene en cuenta tanto los estudiantes que están cursando esta tecnicatura como aquellos que se inscriban directamente a la licenciatura.
La Licenciatura en Administración Agraria busca atender las profundas transformaciones de las últimas décadas, tanto el sector de la producción agropecuaria como el agroindustrial, que plantean nuevos desafíos para la gestión de empresas agropecuarias, agroindustriales y unidades funcionales en general y representan interesantes espacios de intervención.
En este sentido, Arzubi remarcó: “Los contenidos que pensamos para la carrera responden a demandas que hemos ido detectando. El cuerpo de profesores de la actual tecnicatura en emprendimientos, además de ser profesores son profesionales con amplia trayectoria, cada uno en experiencias diversas”.
Además, si bien la carrera no cuenta con orientaciones en el título sí provee de especialización en tres áreas específicas: Administración de empresas agropecuarias, Economía agraria y Desarrollo rural. “Dentro de la orientación de administración de empresas, específicamente de empresas agroindustriales se ofrecen materias que permiten capacitar a los estudiantes para que puedan trabajar en un frigorífico, en una industria láctea, en un molino harinero”, puntualizó el coordinador.
Es interesante señalar que si bien esta carrera es parte de la oferta académica en otras universidades, la propuesta de la UNAJ tiene un componente novedoso y es el componente local. “En eso nos distinguimos: sostiene Arzubi.
“Es una carrera que tiene historia y en otras universidades está pensada más en lo que es empresa agropecuaria clásica, el campo. Nosotros tratamos de reforzarla con el aprendizaje de lo que es agroindustrial y también con desarrollo rural”.
Otro elemento distintivo es que “en nuestras carreras, tanto la tecnicatura como la licenciatura, nuestros estudiantes tienen prácticas, tienen viajes de estudio al menos una vez al mes, donde se va a visitar unidades productoras de distintos tipos. Puede ser un productor que tiene solo ganado hasta otro que hace agricultura, que tiene una quinta, una fábrica de cerveza, un tambo, una industria láctea”.

Campo laboral

El graduado en Administración Agraria puede desempeñarse en empresas del sector primario (producción de grano, carne, leche, hortalizas, frutas, aromáticas, etc.), instituciones municipales, provinciales y nacionales (ej: INTA), industrias agroalimentarias y agroindustriales (molinos, frigoríficos, industrias lácteas, aceiteras, elaboración de conservas, dulces, alimentos balanceados, etc.),ONGs, proyectos comunitarios, cooperativas, grupos de productores (Ej: AACREA) y otras asociaciones agrarias, proveedoras de servicios, consultoras y administradoras de actividades agropecuarias, instituciones financieras, instituciones de Educación Superior, universidades, institutos, etc.
Y tendrá competencias para participar en el análisis, la gestión y la planificación de empresas del sector agropecuario y agroindustrial, realizar estudios e informes sectoriales y regionales, intervenir en el diseño y la gestión de políticas públicas que contribuyan con el desarrollo rural, diseñar e intervenir en la formulación de proyectos agropecuarios, a nivel profesional o académico, y contribuir a la generación de un desarrollo bioeconómico sustentable.

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