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Ernesto Semán presentó en la UNAJ su investigación sobre los Agregados obreros de Perón


— Nota publicada el 11 de julio de 2018 —

El historiador Ernesto Semán (Universidad de Bergen, Noruega) visitó la UNAJ, donde brindó una charla titulada “Embajadores de la clase obrera. Los agregados obreros de Perón y la revolución inconclusa”, organizada por la Dirección de Relaciones Internacionales.

El investigador expuso su trabajo acerca de este programa del primer peronismo que consistió en la creación de un cuerpo diplomático formado por trabajadores con la misión de representar y conducir las relaciones internacionales del movimiento obrero organizado.

“Este grupo a lo largo de la década del peronismo llega a tener 506 activistas sindicales que tienen el título de agregados obreros, más de la mitad de ellos con destino al exterior, y son la representación de obreros en la diplomacia más grande en la historia de las relaciones internacionales”, explicó Semán.

Luego de repasar algunos antecedentes, como el del Gran Bretaña y el México posterior a la revolución (experiencias en las que los agregados obreros no eran trabajadores sino diplomáticos) Semán se refirió al origen de este grupo de sindicalistas que lejos de nacer al activismo con el advenimiento del peronismo ya traía una historia a cuestas, hecho que “complica la narrativa que el primer peronismo hace de sí mismo”.

Provenientes del anarquismo, el socialismo y en algunos casos del comunismo, estos activistas “llegan con un bagaje cultural, político y de experiencia sindical muy vasto y muy variado, que no desaparece cuando ellos se suman al peronismo”, señaló.

Semán expuso las características, los desafíos para la formación y el recorrido de los agregados obreros del primer peronismo, la evolución del programa durante el período y su significación histórica.

“El programa evoluciona desde 1945 como evoluciona el peronismo, con sus puntos más altos y sus puntos más problemáticos. Con su mayor evocación y promoción del activismo sindical hacia dentro que hacia afuera y su mayor preocupación por la contención y el orden también hacia adentro que hacia afuera”, destacó.

La figura del agregado obrero simbolizaba “la transformación desde el lugar de la fábrica hasta la representación en el orden político, en el cual la idea de que fueran obreros los representantes diplomáticos tiene el poder simbólico de irrumpir en lo que eran espacios más consolidados, protegidos y tradicionales de las elites argentinas”, sostuvo.

 

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