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— Publicación del 26 de septiembre de 2018 —

Con la presentación y defensa de sus trabajos finales de Práctica Profesional Supervisada Daniel Ovando y Yamila Aquino completaron el recorrido académico en la UNAJ, y se convirtieron en los nuevos ingenieros electromecánicos, para alegría de compañeros, familiares y amigos que los acompañaron en este momento trascendente de sus vidas.

Cada uno de ellos expuso las conclusiones de su práctica profesional, realizadas en empresas de primer nivel, ante docentes y autoridades del Instituto de Ingeniería y Agronomía. En la presentación estuvieron presentes el Director del Instituto de Ingeniería y Agronomía, Miguel Binstock, y el coordinador de la carrera de Ingeniería en Electromecánica, Fernando Frígori.

Residente en Berazategui, Daniel desarrolló su práctica de 200 horas en la empresa Insur, donde en la actualidad trabaja en forma efectiva, luego de realizar una pasantía como estudiante de la carrera. La firma se dedica a fabricar equipamiento didáctico (tableros de enseñanza técnica).

“El trabajo consistió en adquisición de datos, relevar toda la información a través de unos dispositivos y a través de un software monitorear en una PC distintas variables eléctricas como tensión, corriente, potencia. La idea es recopilar esa información a través de un software y visualizarlos en una pantalla”, explicó el flamante Ingeniero.

Por su parte Yamila realizó su práctica profesional sobre “Plan de revisión y adecuación de Dicc’s convencionales instalados en la red de media tensión”, en la empresa Edesur, donde se desempeña desde hace dos años y medio.

“Un Dicc (Detector de Intensidad de Corriente de Cortocircuito) es un dispositivo capaz de indicar el pasaje de una corriente de cortocircuito. Se utiliza en las redes de distribución eléctricas para detectar los tramos con fallas y desafecta ese tramo para tratar de reponer lo más pronto posible los clientes afectados”, explicó Yamila.

“Los objetivos de este dispositivo es reducir los tiempos de pre localización de fallas, por ende reducir la cantidad de clientes afectados y mejorar los índices de calidad de servicio”, agregó.

El director de Instituto de Ingeniería y Agronomía, Miguel Binstock, manifestó el “orgullo y satisfacción” por el logro alcanzado. “El esfuerzo que han hecho y esa apuesta por una universidad nueva da sus frutos”, dijo.

“El prestigio de esta universidad se juega en muchas cosas, pero en los primeros años se juega sobre todo en nuestros graduados. En cómo se desempeñan y cómo se insertan en el mercado profesional. Lo que nosotros queremos es formar profesionales de calidad, comprometidos no sólo con su desarrollo personal sino con un desarrollo más amplio, territorial, nacional, con compromiso y ética”, finalizó.

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