La crisis salarial y presupuestaria que afecta al sistema público universitario sigue impactando de manera directa en nuestra Universidad.
La pérdida permanente de ingresos de las y los trabajadores docentes y nodocentes persiste, afecta sus condiciones de vida con alquileres que no pueden pagar, salteando comidas y deteriorando la calidad de vida familiar, núcleo esencial de cualquier sociedad. A su vez, se produce de manera permanente el alejamiento de trabajadoras y trabajadores en búsqueda de mejores ingresos.
La crisis de financiamiento golpea también de lleno al conjunto estudiantil. Por un lado, se expresa en la falta de actualización de las Becas Progresar, en la desarticulación y ausencia de políticas de contención que permitan a las y los jóvenes y estudiantes sostener sus trayectorias educativas y continuar formándose. A esto se suma un contexto laboral cada vez más precarizado, el aumento de la pobreza y la falta de políticas públicas capaces de dar respuesta a una creciente crisis de salud mental. Todo esto pone en riesgo no solo la posibilidad de estudiar, sino también el derecho de miles de jóvenes a construir un proyecto de vida y de futuro.
La crisis presupuestaria también afecta a graduadas y graduados: dificulta la inserción laboral, debilita las oportunidades de formación y limita el desarrollo de la industria y del sistema científico-tecnológico. Al mismo tiempo, el deterioro de las condiciones universitarias impacta en la incorporación de nuevos docentes y profesionales, poniendo en riesgo las posibilidades de quienes se formaron en la universidad pública.
El congelamiento de las partidas presupuestarias destinadas a gastos de funcionamiento, en un contexto de sostenidos incrementos tarifarios en los servicios públicos derivados de las políticas de desregulación y actualización de precios relativos impulsadas por el gobierno nacional, compromete de manera estructural la sostenibilidad del derecho a la educación superior pública y de calidad. A modo ilustrativo, en nuestra universidad el costo del suministro eléctrico registró un incremento superior al 100% entre enero y agosto del corriente año, en un escenario en el que las universidades nacionales no perciben actualización alguna de dichas partidas desde hace más de doce meses. Esta asimetría entre la evolución de los costos operativos y la de los recursos transferidos por el Tesoro Nacional evidencia un deterioro progresivo de la ecuación económico-financiera del sistema universitario público, con impacto directo sobre su capacidad de sostenimiento institucional.
Cuando se pone en juego la Universidad se pone en juego un modelo de país. La posibilidad de contar con una industria que produzca, con ciencia y tecnología que generen desarrollo, con trabajo digno y con un conjunto de derechos que hagan a una vida digna de ser vivida. Pero también, se pone en juego una determinada concepción de la democracia en la que el conocimiento, la educación pública y las instituciones del Estado son herramientas fundamentales para ampliar derechos, generar oportunidades y construir un futuro común. Defender la Universidad pública es, por eso, defender la posibilidad de una Argentina más justa para todas y todos.
Por todo ello, decidimos hacer un llamamiento a toda la comunidad a participar de las acciones que desde hoy se ponen en marcha para comunicar estos problemas, sensibilizar e invitar nuevamente a defender la universidad pública y gratuita, derecho de quienes hoy la transitan pero también de las futuras generaciones para formarse y aportar a un desarrollo tecnológico y científico que genere trabajo y producción en nuestra región.
Convocamos a la V MARCHA FEDERAL UNIVERSITARIA que se realizará el 15 de octubre.
- POR EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY Y DE LOS FALLOS JUDICIALES.
- POR EL AUMENTO DE LAS BECAS PROGRESAR COMO EXIGE LA JUSTICIA
- POR LA REMUNERACIÓN SALARIAL DIGNA A TRABAJADORXS DOCENTES Y NODOCENTES.
- POR LA UNIVERSIDAD PÚBLICA, GRATUITA Y DE CALIDAD QUE NOS MERECEMOS.
COMUNIDAD UNAJ
CONSEJO SUPERIOR Y REPRESENTANTES GREMIALES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL ARTURO JAURETCHE: DOCENTES (ADEIUNAJ), NODOCENTES (ATUNAJ), ESTUDIANTES (FEUNAJ) Y GRADUADOS (GRADUAR UNAJ)

