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¿Por qué defendemos la Ley Nacional de Salud Mental N.° 26.657?

La propuesta de reforma implica cambios que pueden afectar los derechos de las personas usuarias, las prácticas profesionales y el modelo de atención en salud mental.

La Ley fue un avance histórico

La Ley 26.657 estableció un modelo basado en un paradigma de atención basado en los derechos humanos, la inclusión social, el abordaje interdisciplinario y la atención comunitaria.

El problema no es la Ley: no confundamos las causas con las consecuencias

Las dificultades actuales no se deben al marco normativo.
Se relacionan con:
• insuficiente inversión pública;
• discontinuidad de políticas nacionales;
• escaso desarrollo de los dispositivos comunitarios previstos por la propia ley.

¿Qué nos preocupa de este proyecto?

El proyecto propone, entre otras cuestiones:
* debilitar organismos de protección de derechos;
* limitar la interdisciplinariedad;
* volver a una mirada predominantemente biomédica;
* habilitar nuevos hospitales monovalentes;
* debilitar el desarrollo de dispositivos comunitarios.

¿Qué necesitamos?

La respuesta a la crisis en salud mental es:
Más y mejor acceso a la atención.
Más equipos interdisciplinarios.
Más inversión pública.
Más dispositivos comunitarios.
Más derechos.

Nuestro compromiso

Las universidades públicas tienen un rol indelegable en la defensa de políticas públicas basadas en evidencia científica, derechos humanos y procesos democráticos de discusión.
La respuesta a la crisis en salud mental no es modificar los derechos, es fortalecer las políticas públicas, la inversión y la atención comunitaria

VER RESOLUCIÓN AQUI

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